CULTIVO DE LA LECHUGA EN ECOLÓGICO

La lechuga es una hortaliza de tipo anual, perteneciente a la familia de las Asteráceas (Compuestas), siendo su nombre científico Lactuca sativa L. Se trata de una planta que posee una raíz pivotante y poco ramificada, con los entrenudos muy cortos, hojas dispuestas en rosetas y en algunas variedades, se aprietan unas contra otras formando un cogollo más o menos compacto. Posee una flor de color amarillo y e inflorescencia en racimos o corimbos. Su fruto es un aquenio provisto de vilano que facilita su dispersión.

La semilla de la lechuga se caracteriza por presentar latencia, es decir, tarda un tiempo en germinar y esta latencia puede durar hasta dos meses tras la recolección, por lo que se debe realizar tratamientos con infrarrojos (luz roja), tratamientos térmicos, oxigenación o una puesta en frío previéndolas de una elevada higrometría durante unos días para conseguir sacarlas de este estado.

Desde el punto de vista agronómico, se distinguen tres fases en el cultivo de la lechuga:

  1. Fase de formación de la roseta de hojas
  2. Fase de formación del cogollo más o menos compacto
  3. Fase de reproducción o emisión del tallo floral.

La lechuga es un cultivo que se desarrolla bien en climas templado-húmedos y sobre suelos de textura franco o franco-arenosa, los cuales deben tener un buen contenido de materia orgánica, siendo su pH óptimo de cultivo en torno a 6,8 y 7,4 unidades. La lechuga no soporta temperaturas inferiores a -6ºC, produciéndose parada vegetativa en la planta, siendo la temperatura óptima en la fase de semillero 15ºC durante el día y 10ºC durante la noche, con humedades relativas entre un 60-80%.

Para su preparación en semilleros, se deben colocar 2 semillas en cada alveolo y cuando la planta tiene sobre 5-7 hojas verdaderas, se procederá al trasplante sobre el terreno a raíz desnuda, en surcos separados de 0,5 m y 0,3 m de separación entre plantas, con una densidad de 8 pl·m-2. A los 8-10 días del trasplante, se procederá a hacer la reposición de marras, que son las plantas que no han soportado el estrés del trasplante y se han marchitado.

De manera orientativa, Un abonado medio recomendado podría ser el siguiente:

  • Estiércol: 15-20 t/ha.
  • N: 60-120 UF/ha (4 aportaciones, una en fondo).
  • P2O5: 30-50 UF/ha.
  • K2O: 100-150 UF/ha.
  • El fósforo y el potasio todo en fondo

La lechuga requiere de una buena dotación hídrica, los suelos deben de tener un buen drenaje pues son sensibles al encharcamiento, es muy exigente en potasio, sensible a la carencia de molibdeno y medianamente exigente en boro

Una fisiopatía muy común en el cultivo de la lechuga es la subida prematura de la flor, por lo que se deben evitar las altas temperaturas en la fase anterior al acogollado. Las principales plagas de la lechuga son los Trips (Frankliniella occidentalis), Minadores (Liriomiza trifoli), Nemátodos (Meloidogyne), pulgón rosado de la lechuga (Narsonovia ribisnigri). Las principales enfermedades de la lechuga son: Mildiu de la lechuga causada por el hongo Bremia lactucae, podredumbre del cuello ocasionada por Sclerotinia sclerotiorum, Podredumbre de las plántulas causada por Pythium ultimum, y podredumbre del pie causada por Rhizoctonia solani.

Se recomienda la aplicación de BIONA PRORAÍZ que, gracias a su alto contenido en aminoácidos y polisacáridos, estimula el crecimiento y el desarrollo del sistema radicular de la lechuga, con el objetivo que, durante el trasplante, la planta pueda recuperarse e incorporar rápidamente los nutrientes necesarios para su desarrollo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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