La decadencia de la patata española

La patata (Solanum tuberosum L.) es uno de los cultivos más extendidos en el mundo, las producciones se destinan principalmente para consumo humano, alimentación de ganado y para infinidad de transformaciones en industrias, siendo las alimentarias las más comunes.

La producción de patata en España ha sufrido un gran descenso desde los años 90. En este momento la superficie cultivada era de 271.300 ha, llegando a 85.700 ha en 2007 y actualmente se sitúa en 70.400 ha. En casi 30 años el descenso de la superficie de patata cultivada que se ha producido ha sido del 74 %, una cifra muy alarmante.

Las comunidades que destacan en el cultivo de la patata son Galicia, Andalucía y Castilla y León que representan un 71 % de la producción nacional. Otras comunidades, con menor superficie, pero también productoras son; Murcia, Canarias, castilla la Mancha y Comunidad Valenciana.

A continuación, se exponen los principales factores que han acusado este descenso de superficie cultivada de patata en el territorio nacional:

• Aumento de la superficie cultivada en países europeos como Francia, Alemania, Polonia, Países Bajos, Reino Unido, etc.
• Como consecuencia a este aumento de superficie en países europeos, ha descendido la producción nacional de patata tardía y de media estación debido a un aumento de oferta en el mercado.
• Reducción del precio percibido por el agricultor junto a un aumento de los costes de producción.

El ciclo de cultivo de la patata difiere entre las distintas comunidades, debido a la variación de temperaturas principalmente y de variedades empleadas, ya que temperaturas inferiores a 2 grados hielan la parte aérea, siendo un factor condicionante.
Por lo tanto, en aquellas comunidades donde las temperaturas sean menores, es decir tengan un clima más oceánico, como Galicia, Castilla la Mancha, Extremadura y Castilla León se realizarán ciclos de cultivo de patata tardíos (siembra en abril-mayo y recolección de julio a octubre).

En cuanto a las comunidades con temperaturas más suaves, es decir, con climas mediterráneos, como Andalucía, Murcia y Comunidad Valenciana, se realizan ciclos de cultivo tempranos (se siembra en diciembre-enero y se recolecta en abril-mayo).
Los descensos de superficie agrícola destinada para la patata sólo se ven reflejados en aquellos ciclos de cultivo tardíos, ya que se solapan con las producciones de países europeos, aumentando mucho la oferta y bajando el precio del producto.

En cambio, en los ciclos tempranos la producción se ha mantenido al largo de los últimos años debido a que, en los países europeos debido al clima, no tienen oferta de patata hasta ya entrado el verano, siendo este factor el que ha mantenido las superficies destinadas a cultivo de patata en dichas comunidades.

En conclusión, el descenso de superficie cultivada de patata, solo se ha podido observar en aquellas comunidades cuyos ciclos de cultivo son tardíos o de media estación, siendo éstas más de un 70 % de la superficie nacional cultivada de patata.
Sin embargo, la superficie de cultivo de patata en aquellas comunidades con ciclos tempranos, no llega al 20 % de la producción nacional, no ha disminuido, es más, ha aumentado ligeramente. En gran medida se debe a la falta de oferta durante ese período del año.

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